Lo conocí a don Julio en un trío que organizó Ramón, un tipo de unos 30 años que me coge hace tiempo, fue uno de mis primeros machos y uno de los que me hizo adicta al sexo. Don Julio estaba pasando los 45, con mucha guita, campos y esas cosas, se divide entre el pueblo y Capital. Yo fui solo pasiva, como siempre, don Julio y Ramón me cogieron a mi y entre ellos, linda fiestita. Le guste mucho a don Julio, me dijo que era una puta muy caliente y empezó a llamarme seguido, es muy potente, lechero y vicioso.
Mis viejos saben que soy gay, no los convence mucho pero me bancan, y don Julio era muy generoso con ellos y conmigo. Después de un tiempo me trajo a Capital un finde largo. Lo pasamos casi todo el tiempo en su depto, me vistió de mina y fue sexo y sexo por tres días. Me gustó sentirme mujer, su minita puta. Se repitió seguido, y me fue presentando su grupo de fiestas, hay de todo, machos, minas, travestis, trolos. A veces eran tríos o cuartetos, a veces un montón de gente en una quinta o algo parecido. El sexo era vale todo y yo me convertí definitivamente en una viciada en sexo.
Don Julio no es celoso y siempre me dejó coger con quien yo tuviera ganas, a el le gusta que yo sea bien puta y le cuente lo que hago, lo calienta mucho. Me fui haciendo cada vez más nena, las minas y las traviesas me enseñaban como ser bien femenina, maquillaje, voz, usar tacos, todo eso. Siempre tuve una cara delicada y eso ayudó mucho, toda vestida y maquillada parecía mujer. Pero me faltaban las lolas, estaba loquita por tener lolas.
Le pedí a a don Julio, pero me dijo que tenía que esperar hasta los 20, me prometió que eso y otras cirugías iban a ser mi regalo de 20. Faltaba casi un año! Pero bueno, el manda y yo soy su puta, tenía que esperar. Mientras tanto iba aprendiendo más y más como satisfacer un macho (minas y traviesas también aprendí a satisfacer, pero lo mio son los machos), todo el mundo quería cogerme en las fiestas, no era raro estar en cuatro patas con una pija en el culo y una concha en la boca.
El día que cumplí 20 tenía turno con un cirujano plástico amigo de el, muy capo y habitue de las fiestas. Me explicó las operaciones, me iba a poner lolas y unos retoques menores para quedar con cuerpo y cara bien femenina, dijo que mi culo era perfecto, pero había que afinar un poquito la cintura, me dijo que me iba a hacer una hermosa hembrita, yo ya había visto como quedaron algunas traviesas operadas por el y sabía que era cierto.
Las operaciones no fueron muy molestas, el posoperatorio bastante largo y rompebolas, pero bueno, había que ser cuidadosa para que todo quedara perfecto, me lo hicieron mas largo que lo usual. Me tatuaron los pezones para que quedaran un poco mas grandes y mas oscuros y les pusieron piercings, a don Julio le gustan así. Durante el pos fue casi nada de sexo, solo consoladores, paja y chupar pijas, nada de fiestas ni culeadas.
El día que el cirujano me liberó me cogió ahí en el consultorio, que rico volver a sentir carne en mi culo, ya era puta de vuelta! Cuando me tatuaron los pezones don Julio me había hecho tatuar la marca de su estancia en el culo, con ‘Don Julio’ escrito abajo, ahora era una hembra puta y marcada, joya! Don Julio llegó a Capital un par de días después, el jueves, nos habíamos visto poco durante el pos, había viajado bastante por negocios, me visitaba entre viajes y yo le chupaba la pija, pero nada más, yo estaba desesperada por sentir su pija clavada a fondo. Cuando me vio me dijo que era una puta hermosa y nos trenzamos a full, me reculeo por dos días, le encantaba hacer una turca con mis lolas nuevas y llenarme la cara de leche.
El sábado fuimos a una fiesta, duró hasta el domingo a la tarde y yo fui la estrella, me dieron sexo sin parar, todo el mundo estaba encantado con como había quedado y la marca en mi culo los volvía locos, ser una puta marcada es lo más! Esa noche, cuando volvíamos, el paró el auto antes de llegar a su casa, bajamos y entramos a un edificio, yo no sabía que era, subimos a un depto abrió, y cuando ya estábamos adentro me dio las llaves y me dijo “es tuyo, mañana firmamos la escritura”.
Yo me quede helada, tenia muebles y todo. Don Julio se rió, ‘vení, vamos a estrenarlo’, me llevó a uno de los dormitorios y me reculeo, esa noche fui la mas puta de las putas para el. Ya algunas vez le había comentado que tenía ganas de trabajar de puta, ahora me dijo que linda, piola y sin hacerle asco a nada como era yo iba a hacer buena guita como puta. Y que ahora ya tenia donde vivir y trabajar. La única condición que me puso es que tenía que estar siempre disponible cuando el me quisiera o me mandara gente.
Así que ahora soy puta por guita, me gusta que me lo digan, que me digan trava, traviesa, prostituta, prostiputa, adoro guarradas, “escort” es muy careta para mi. No necesito publicar, los clientes se pasan la data, pero me encanta ver mi cara en las páginas de traviesas y putas, que venga a cogerme gente que no conozco. Y si me levantan en la calle o en un boliche cojo gratis. Y obvio, sigo con don Julio y sus fiestas, el puede todo conmigo y lo aprovecha, me encanta!





No hay comentarios:
Publicar un comentario