Dominado por mi Mujer...y Sus Amantes...

 


Estábamos cenando en un restaurante con Carla,mi mujer, y una pareja amiga, hasta que luego de varias copas el tema de conversación cayó en el sexo.

Cada uno exponía lo que le haría feliz, lo que le faltaba experimentar y otras cosas sin importancia, ya que resulta muy poco creíble que parejas formalizadas sean sinceras después de varios años de matrimonio.

Por supuesto la nota la debía de dar yo, con un comentario explosivo, quizá producto de las muchas copas de vino ingeridas.


- Lo digo en serio.... A mi me gustaría ser dominado por mi mujer (volví a repetir ante las miradas incrédulas de los tres que me acompañaban).


- Pues, entonces mañana te compro la correa de perro!!!...jaaaaaaa (dijo Carla festejando su broma con nuestra pareja de amigos).


- Tú te lo tomas a la ligera, pero está comprobado que el Hombre que tiene un trabajo en el que están bajo su control 60 empleados, a los que tiene que dar ordenes 12 horas al día, a los que debe hacerlos sentir como si fuesen Sumisos, a los que debe convencer que el Unico que manda es Uno, a la larga ese hombre, en este caso yo, desea en algún momento ser tratado como el trata a los demás.


En la mesa se hizo un silencio que solo fue interrumpido cuando el mozo se acercó a traernos la ronda de cafés.


- Ok. cariño, perdóname por haberlo tomado en broma, luego lo charlamos si? ( me dijo mi Sra. mientras acariciaba mi muslo).


La cena con nuestra pareja de amigos finalizó, los llevamos hasta su casa, nos despedimos, y de regreso a nuestro hogar en nuestra 4x4, Carla fue directa al grano de la cuestión.


- Desde cuando vienes pensando en lo de la dominación?


- Pues, no lo sé.....(balbuceé)...solo me gustaría probar con cosas nuevas después de 5 años de matrimonio.....No sé...creo que me gustaría alguna vez ser yo quién deba obedecer.....solo eso.


- Y pensaste como te gustaría ser Dominado?.Digo, si solo entre nosotros o que la gente vea que tu Mujer te lleva de las narices.


Al momento de escuchar las opciones mi polla se endureció de tal modo que por más que quise disimular Carla lo notó.


- Eeeepaaaa....no hace falta que me contestes Mario.....ya ese Paquete lo dice todo!!!! Mira como se te ha puesto solo de imaginarte a mis pies frente a los demás...jaaaaaaa..... Bien.. comenzaremos a probar con esto de la Dominación desde ahora...te parece?


- Sería el hombre más Feliz del Mundo...mi amor.


Carla es Argentina, rubia, de ojos verdes esmeralda, alta y delgada y tiene varios atributos que hicieron que al primer momento que la ví quedase prendado de ella. Sus tetas siliconadas pero que ni uno sospecha que no son naturales, de un tamaño inmenso, un culo (ese sí natural) duro y respingón y es la mujer más sexy que ví en mi vida.

Cuando no anda con jeans y remeras, le gusta vestir faldas muy cortas, dejando ver sus espectaculares piernas, y camisas casi siempre de colores naturales, sin sujetador, lo que deja traslucir sus pechos tan perfectos, con esos pezones casi siempre erectos. Sus 33 años los lleva de maravilla.

Yo, de menor estatura que ella, algo más entrado en kilos debido a mi trabajo, siempre detrás de un escritorio, suplo mi condición física con un excelente pasar económico, lo que hace que Carla solo se dedique a disfrutar, despreocupándose de todo.

Nuestra vida social es muy activa, ya que por mi trabajo solemos tener casi todas las noches ocupadas, haciendo relaciones nuevas en reuniones de la alta sociedad de Madrid. Para esas ocasiones ella suele usar vestidos de los más afamados diseñadores......eso sí...siempre cuida que sean muy sugerentes...cosa que a ambos nos encanta...que muestre lo que más pueda.


- Bien... ( dijo Carla)...date la vuelta y vayamos a beber algo al Pub de siempre..... hoy me exhibiré más de la cuenta....mientras tu me mirarás alejado.


- Pero Carla....ya son las 2 de la madrugada!!! (atiné a responder).


- Cállate y haz lo que digo!!!!!!!! (ordenó ella).


- Si...siiii...Mi Amor, perdona ( dije en tono sumiso mientras tomaba la avenida que nos llevaría hacía nuestro Pub... al que íbamos desde que nos conocíamos).


- Veremos si pasas la prueba viendo como muestro mis tetas sin desparpajo alguno a los de la barra mientras tu observas sentadito en una mesa...solo......Jaaaa .. Me divierte esto !!!!!


Mi polla explotaba...ya no daba más al imaginar lo que vendría....realmente estaba por correrme sin siquiera tocarla.


- Ahhhh....antes de llegar manoséate a travez de tu pantalón....quiero que te corras antes de entrar (me ordenó Carla).


Mi mano se dirigió a mi paquete y al rozarlo, solo con unas pocas caricias, comenzó a desparramar cantidades de leche que inundaron mi boxer y mis muslos....Seguí con la faena, mientras observaba como mi Mujer se desabrochaba enteramente la camisa, para anudársela por la cintura, dejando al descubierto esas tetotas en toda su dimensión.... La corrida que estaba experimentando seguía rociando ya no solo mi pubis, sino mi cintura, empapando mi camisa...Era un charquerío total.


- Vaya, Marito, que tenías acumulada toda la lechita, verás después de esta noche, cuanto más te saldrá...jijijijijiiiiiiii...Y mira como estás de guarro !!, toda tu camisa y pantalón mojados...eso es lo que quería....para que te viesen entrar así....


Al fin llegamos, estacioné, y como siempre fui a abrir la puerta de Carla, quien descendió de la Hilux.


- Estoy bien así ?....Seguro que te gusta esto? No te arrepentirás ? ( me dijo mientras tocaba mi barbilla)


Lucía como la más Puta de las Putas...Sus tetas al descubierto total, mostrando sus pezones.... Su cintura al desnudo.... Y la mini blanca que llevaba dejaba ver que había dejado sus bragas "olvidadas"


Abrí la puerta del Pub, cediéndole el paso. Se paró, como para ser admirada, y en verdad lo logró. Sonrió y con una mano me indicó que buscase lugar para mí en una mesa alejada de la barra, pero con visión a la misma. Mientras, ella se fue abriendo paso entre la multitud, rumbo al sector de barra que quedaba cerca de la mini pista de baile. Yo seguía caminando, tratando de tapar con mis manos mi camisa y pantalón mojados por la tremenda corrida.


- Solo usted, Mario ? ( me preguntó el camarero una vez que me senté).


- Por ahora sí...mi mujer está por la barra (respondí entre la vergüenza y la excitación).


Mis ojos no dejaban de observar como Carla se iba haciendo lugar, entre las parejas y los hombres solos que estaban en su sector...hasta que de pronto comenzó a dialogar con dos apuestos jóvenes que estaban acodados en la barra...siempre dándome la espalda, hasta que uno de ellos, sonriéndole y con su mirada clavada en su generoso escote, la tomó del brazo y la ubicó donde el estaba, cediéndole su lugar. Así Carla, estaba junto a uno de ellos, frente a mí, y el otro permanecía de espaldas a donde yo me hallaba.





El que estaba al lado, en un momento, le tomo la mano, hasta alzar el brazo y le hizo dar un giro completo con el propósito de observar todas sus curvas...Los dos jóvenes no podían creer el regalo que les había caído del cielo, mirándola desde los pies a la punta de sus cabellos.


Al minuto, Carla me busco con su mirada y levantando su mano hizo una seña para que me dirigiera a su encuentro, a lo que acudí presuroso y lleno de expectativa por lo que iría a suceder.


- Amor, te presento a mis nuevos amigos. Fueron tan generosos de brindarme un lugar en la barra que pensé en invitarlos con un Champagne...así que pídelo, paga y lárgate a tu lugar de mirón si ? (me ordenó mi Carla).


- Jaaaa....siempre lo tratas así ? ( rieron los dos sorprendidos ante la situación).


- No....hoy es el comienzo...jjjijijijiji....Me confesó que le gusta ser dominado....así que a aprovechar!!! o no?.


- Dominado.....Dominado...en todo?...Y no le gustaría ver como su mujer goza con 2 delante de él? ( le preguntó el que estaba a su lado).


- Ahhh...preguntáselo a él que todavía está acá esperando a pagar( le dijo Clara mirándome)


- Hola...disculpa....soy Antonio ( se dirigió a mí).. mira me dice ella que...bueno...que ya sabes.... que te gusta la movida de la sumisión..... es así?


- Puede ser...( respondí secamente, en verdad me resultaba difícil que un chaval de 20 y tantos me encarase así..pero por otro lado ver a mi mujer jugando así me excitaba mucho).


- Oye Tío..... lo que mi amigo te quiere preguntar es si te agradaría que nos follemos a tu mujer en tus narices...entiendes? ( preguntó secamente y de malos modos el otro).


- Lo que ella quiera para mí está bien.


- Bien....tu decides amor (le dijo Antonio a Carla).


- Chicos...tenemos tiempo...por ahora que el Gilipollas vaya a donde debe estar hasta que lo llamemos.....nosotros sigamos con lo nuestro y cuando necesitemos de él lo llamamos y listo...si?


Luego de pagar el Champagne de Clara y sus amigos me dirigí a mi mesa, ya mi polla estaba comenzando a reaccionar nuevamente ante el trato que me daba mi mujer....y sobre todo al verla a punto de meterme los cuernos con dos jóvenes.


En 1 minuto, que me dediqué a tomar mi copa y ver al resto de la gente del Pub, los perdí de vista cuando regresé la mirada a la barra.

Al fin los hallé.....bailando.....eran solo ellos 3 ..mi mujer en el medio de los dos. Estaba de frente a mi, me buscaba con su mirada y con su sonrisa, al tiempo que Antonio le sobaba las tetas, metiendo mano a placer sin la mínima resistencia de parte de Clara. Por su parte, el otro, la apoyaba por detrás con su paquete, mientras sus manos hacían que su mini subiese hasta dejar al descubierto parte de su culo..... Mi polla (yo no podía entender que me gustase tanto esto) ya estaba lista para una nueva eyaculación.


Terminado el dancing mi sorpresa fue mayor cuando los tres vinieron hacia mi mesa...sentándose Clara en medio de ellos dos, frente a mí.


- Mira Mario......mira por debajo de la mesa (me decía ella mientras entrecerraba sus ojos)


Antonio le estaba acariciando su raja, que a juzgar por el brillo, ya estaba completamente mojada y ansiosa de sexo.


- Y...Mario....ahora mira como soba mis tetas Luis..... (me dijo en tanto él le acariciaba sus tetas sin ningún tipo de pudor).


Dejándose manosear delante mío, Clara levantó su mano llamando al camarero, quien vino presuroso.


- Si, Sra. Clara, me llamó? ( preguntó el mozo asombrado por ver a mi mujer manoseada por dos tipos delante de mí).


- Champagne con 3 copas (ordenó ella).


- No prefiere que le alcance la botella de la barra?, aún tiene bastante.( dijo con buen atino Paco, quien nos atendía desde hace 4 años).


- No...nooooo...Ustedes que dicen chicos? una nueva o la que ya abrimos?


- Otra Clarita.....y que la pague tu marido mientras nosotros te gozamos..Jaaaaaaa

( contestaron los dos)


- Jaaaaa... ya escuchaste Paco...hoy Mario pagará por las copas de quienes me follarán!!!! Anda a por el Champagne!!!!!


- Clara, mi amor, no aguanto más...estoy a punto de correrme de nuevo...esto me excita mucho (le dije en un tono de sumisión total).


- Ni se te ocurra !!!! Hasta que no te dé permiso no podrás correrte...entiendes ?


- Si... siiiii mi amor.....solo dime que hacer y lo haré


- Bien así...así me gusta ...déjame disfrutar, ver como me soban y como haces el papel de estúpido delante de gente que te conoce....Que Placer!!!!


- Antonio.....tienes mis jugos en tus dedos ?... (le preguntó Clara)...... Dáselos a chupar a mi marido.


El, sacando sus 2 dedos chorreantes los pasó por encima de la mesa y me los dirigió hacia la boca para que los chupe.....y así lo hice, sintiendo, reconociendo el flujo que tantas veces había tenido en mi boca, cuando aún mi Clara era solo mía.


- Jaaaaa...es más Sumiso de lo que pensé (dijo Antonio en tono burlón).


Pasó media hora así, la botella de champagne estaba por la mitad, aparte de los sobazos a mi mujer a mi vista, ella ya se había entregado a besos muy apasionados con los dos...mientras se chuponeaban la sobaban por todos lados....y yo enfrente...solo mirando. Ya no podía más...rogaba volver a mi casa para echarme un buen polvazo con ella, o bien que nos fuésemos los 4...pero lo que más quería era irme y descargar toda mi leche...donde sea.


- Bueno...amor...quieres venir con nosotros? (preguntó Clara).


- Sí...adonde iremos?


- Explicale Antonio......yo ya estoy para correrme de nuevo (le dijo mi mujer a quien la seguía penetrando por debajo de mesa con sus dedos).


- Mira Mario iremos a tu casa o a un hotel, a follarnos a tu mujer, a reventarla a pollazos hasta que se harte. Si quieres mirar debes pagar... esas son las reglas. Si lo hacemos en tu cama, te saldrá muy caro, en cambio en un hotel ...la tarifa baja. Quieres mirar o no?


- Siiii...siiiiii que quiero ..y prefiero que se lo hagan en mi casa si ustedes están de acuerdo.


- Bien Mario....allá iremos entonces....es necesario pasar por un cajero para retirar 2mil euros o los tienes encima.


- Dos mil?!!!!! Encima de todo servido debo pagar 2 mil?.


- Por protestar y no obedecer ahora serán 3 mil!!!! (gritó Clara)


- Guauuuu....esa si que es una Mujer ( exclamó Luis)....qué dices Tío ahora?.


- Clara, tu quieres esto?.....estás segura de querer follar con 2 a la vez? Si es así no hay problema...yo pagaré (le dije a ella).


- Mira Mario.....paga y déjate de decir sandeces, que con lo que me han dicho que cargan estos dos, porque me han prohibido tocar sus paquetes, pagaría eso y mucho más.Y yo también quiero hacerlo en nuestra cama así cuando ellos ya no estén podré oler el aroma de sus lechitas en las sábanas....Jaaaaaaaaa.


Mientras manejaba rumbo a nuestro domicilio, veía por el retrovisor como la desnudaban a Clara en el asiento trasero.


- Ahora puedo tocar? ( imploraba ella por pasar sus manos por encima del paquete de alguno de los jóvenes)


- No!!!!!! hasta que no lleguemos nada de tocar polla alguna...jaaaaaaaa.... a no ser que tu marido sea generoso y nos dé una "extra"....En ese caso podrías hasta empezar a mamar uno de ellos.


- Cuánto.....cuánto más quieres para dejar mamártela antes que lleguemos (pregunté desesperado).


- Mil más...estaría bien....o es mucho (respondió Luis)


- Aquí tienes 2 mil para que te la mame y le dejes tragar la leche (le dí después de sacar de la guantera la reserva que siempre llevo).


Ni bien escuchó esto, Clara se tiró como una loba hambrienta sobre el cierre del pantalón de Luis....lo bajo y sacó una polla inmensa.....en verdad ni en películas XXX había visto tal tamaño de pene.


- Ohhhhhhh.....Esto es Fabulosooooooooo!!!! (exclamó mientras su mano la tomaba para dirigirla a su boca sedienta de verga).




- Si esta te parece grande espera a ver la de Antonio...Jaaaaa (se regocijó Luis).


- Qué?...más grande que esto?....Entonces hoy me romperán.....acostumbrada al maní de mi marido....jaaaaaa.... Déjame chupártela cielo...deja que Clara te saque toda la lechita.. .. (le decía Clara al tiempo que comenzaba con su mamada).


Yo seguía mirando como Clara se tragaba semejante tronco, desnuda, mientras Antonio le ponía sus dedos por el culo y por el coño y Luis disfrutaba de la mamada....Ella solo gemía de placer...


- Ahhhhjjjjjj.....sshhhuupppsssspppss...gllluupppp..

ahhhjj ( gozaba Clara)


- Te gusta mi polla?....cómetela....cometela toda...


- Es..ahhjjjjayyy..divi...ahjjhjhyyyjjj divina!!! (le respondía ella mientras iba introduciendo esa torre descomunal entre su boquita....apretando sus dientes lo justo y necesario para llenar de placer al otro....iba y venía ..para arriba y para abajo sin poderlo comerlo todo por lo largo que era).


La verga de Luis era de un grosor de unos 6 cms...pero el largo no debía de estar por debajo de los 22 y Clara seguía intentando en cada embestida comérsela hasta al fondo, hasta que chocase con su garganta....


- Ajjjjjjjjjjjyyyyjjjjjj ..ssiiiiiii....sssiiiii aahhhhhhhhjj..

( gemía cuando lograba penetrarla toda en su boca)


- Lo haces muy bien ....ahhhhhh.... sigue....sigue así que me correre en tu boca ..ahhhh...


Mientras, los dedos de Antonio, seguían penetrando su coño, ya que su otra mano ahora estaba en sus tetas, masajeándolas y apretujándolas....lo que hizo que Clara tuviese un orgasmo, mientras mamaba esa polla inmensa.


- Ahhhhhhhhhh...yyyyy...ssiiiiiii me corrroooooo!!!

ahhhyjjjj ayyyyyyyaahhhhhjjjjjjjjjjyyyyy siiiiiiii!!!! (suspiraba de placer mi Mujer mientras chupaba y era penetrada por su coño)


- Dame tu lecheeeeee...dámela Luis....dame toda la lechita....ahógame en leche !!!!!! (le pedía a quien se la mamaba al tiempo que lo pajeaba dentro de su boca)


Nunca conmigo había gozado así una mamada, nunca la ví tan desaforada por comerse la leche..eso me excitaba sobremanera...mi polla a pesar de la prohibición, ya había empezado a largar algún líquido preseminal.


- Quieres leche???? aahhhhhhh.... tooomaaaaa... chúpala toda....traga...ahhhhhhh.....traga toda la leche de este palo!!!!!!! (le decía Luis al tiempo que inundaba la boca de mi Clara con su Semen)


- Agggglllllll...ggglllupppp...más....agggllllhhsss dame más...leche aggggluuuuppppp ajjjjllllppp

( pedía Clara mientras iba tragando cada corrida de Luis...le gustaba...gozaba en tener semejante polla en su boca inundándola de leche...por eso no quería que se terminase el momento...por eso pedía más y más leche)


-Ahhhhh...ahhhhh...me secaste Perra....no me has dejado ni una gota...ahhhhhhhhhhhhhhhhhh


- Mmmmm....es que nunca tuve una polla como esta en mi boca.....Deja que te la limpie mi amor.... splashhhhhsplasshhhhhh ...ha sido la mejor corrida en mi boca en toda mi vida!!!!!! Y que linda tu leche, es de verdad sabrosa...me encantó...Gracias Luis........Prométeme que tendré otra ración si?.


Yo escuchaba esto y no podía creer como se había liberado Clara, y tampoco podía creer como me podía poner tan cachondo yo, viendo como mi mujer me relegaba a un segundo plano.


- Mario....límpiale los dedos a Antonio!!!!! (me ordenó ella después de sentarse nuevamente entre sus dos amigos).


Obedecí al tiempo que Antonio penetraba sus dedos nuevamente, por segunda vez en la noche en mi boca para que yo chupase los jugos de mi mujer, producto de un orgasmo con los dedos de el en su coño. Aparte de chuparlos, pasé mi lengua una y otra vez en actitud de sumisión total, cosa que él me festejó, y me sentí halagado.




- Debes estar orgulloso de tu "esclavito", los ha limpiado como una verdadera Puta..Jaaaaaaa (se rió Antonio en tanto se aprestaba darle un lengüetazo a las tetas de Clara).


-Verdad que se porta bien por ser el primer día? Veremos como sigue el aprendizaje, pero hasta ahora no nos podemos quejar no? ( les dijo Clara dejándose manosear por todos lados y riendo y gozando).


- Amor.....estamos ya llegando....no te parece de ir vistiéndote así bajamos? ( le dije ingenuamente).


- Ah...ah...de eso nada (saltó Antonio).....Clarita bajará desnuda... queremos verla como llega hasta el portal completamente desnuda.


- Es que puede haber algún vecino y la podría ver a ella y a nosotros, no me parece buena idea Antonio (dije mientras miraba a nuestro alrededor).


- Tú que quieres Clara?...hacerle caso al Gilipollas o a nosotros? ( intercedió Luis).


- Chicos.... lo que ustedes manden para mí está bien....si por mi fuese iría desnuda y tomándolos a los dos por sus pollas....y que todos se enteren que me van a follar!!!!..jaaaaaaaaaaa


- Esta claro Marito lo que quiere tu Clara?...así que deja tu vehículo aquí para que podamos gozar de la vista de tu mujer desnuda por el barrio ( me ordenó Antonio).


Ni bien aparqué Clara saltó de la 4x4 ...verla completamente desnuda y gozando de ese momento me calentó aún más. Yo también, después de esto ya había perdido mis pudores y me dije de gozar este instante también.

Lentamente fue caminando hacia la puerta de la casa, contorneando más que nunca sus caderas, de vez en cuando deteniéndose y dándose la vuelta dirigiendo su cara y sus tetas hacia donde estábamos nosotros contemplándola. Siguió así, mientras su culo marcaba cada uno de sus pasos, sus nalgas firmes se movían al compás del tranco, por sus costados se veían asomar los laterales de sus tetas, y sus piernas, iluminadas por la luna, eran una invitación a la lujuria.

Al fin llegó, abrió la puerta, y encendiendo la luz interior, se dió vuelta, apoyo su brazo sobre la pared y nos esperó como una madame, desnuda, hambrienta de comer polla, hambrienta de ser la dominadora de su marido, hambrienta de una noche de placer como nunca antes había tenido, hambrienta de saber que guardaba Antonio detrás de ese paquete majestuoso, hambrienta de comenzar una nueva vida en cuanto a sexo.


Continuará...........


Brahím se folla a mi esposa - interracial.

 



Conocimos a Brahim de manera casual. La cafetería donde trabaja, por proximidad a casa, no la frecuentábamos. Sin embargo, aquella mañana decidimos desayunar allí.


Nativo de Ghana, aunque de familia senegalesa, alto, joven, amable, atento en su trabajo, con educación, establecido en nuestro país desde hacía bastantes años. En principio esos fueron los motivos para entablar algo de amistad con él, aunque mas tarde, fuera mi esposa la que atara de manera mas personal esta relación.


Empezamos a visitar el establecimiento, siempre siguiendo la pauta de su presencia en el mismo. Si en la mañana descubríamos que no estaba, pasábamos por la tarde, en su turno rotativo semanal. Adquirimos la condición de clientela habitual y poco a poco la costumbre de vernos por allí fue siendo la tónica normal.


Ni que decir tengo sobre los comentarios de Maijo referidos a Brahim cuando a solas en casa charlábamos sobre él. Se fijaba en sus manos, en su rostro amable, sus gestos, el color oscuro de su piel contrastando con el blanco de sus camisas. Por supuesto, siempre acababa en la misma indicación sobre que posiblemente fuera portador de un mas que aceptable aparato, basada en el tamaño de la persona, sus enormes pies y la amplitud de sus manos. Mis respuestas a sus comentarios iban a que posiblemente tuviera toda la razón, mirando su expresión al escucharme, iluminaba sus ojos de forma indiscutible. Entre risas siempre la remataba diciéndole que estaba seguro de que cualquier día comprobaría sus presunciones al respecto.



Era evidente a estas alturas que Maijo, tras sus continuas exhibiciones ante Brahim, de alguna manera también había despertado el interés del chico, con apenas veinte y pocos años, su familia en el país de origen, trabajando como lo hacía para sustentarse, notábamos sus miradas hacia mí mujer, aunque siempre mantenía la distancia adecuada en actos y palabras, sobre todo en mi presencia. No obstante cuando era sólo mi esposa quien visitaba el sitio, mostraba mas audacia en sus acciones piropeando a mi mujer en repetidas ocasiones, cosa que al final ella me contaba en casa.


A veces era yo quien iba sólo a la cafetería, normalmente se interesaba por ella de forma amable tratando de no levantar sospecha alguna. Una tarde concreta, bastante temprano, sin demasiados clientes en el local, mientras me preguntó por Maijo, le dije que había salido a ver a alguien, casi por retirarse cuando en baja voz añadí un comentario acerca de lo buena que estaba. Se quedó tratando de asimilar si había entendido, le hice acercar y le susurré preguntándole si también él pensaba que mi señora estaba apetecible. Amablemente me indicó que era atractiva y llamativa. Fue entonces cuando le dije que a ella también le gustaba un tanto él. Sonriendo se retiró a atender a otro cliente.


Un día después, mi esposa, al regresar a casa me charló sobre la conversación, ya que al parecer, Brahim le había dicho sobre nuestros comentarios, por supuesto, ella ya sabía lo sucedido, incluso le añadió que yo era así de liberal en esos aspectos.


Planificamos que debía de abandonar las visitas a la cafetería durante algunos días, para añadir interés en Brahím sobre ella.



La siguiente semana a su abandono del lugar, en una de mis visitas, me preguntó por ella. Le conté que estaba agripada en casa y que por eso no había bajado. Se interesó por su estado de salud y, por mi parte, le resté importancia al tema, eso si, le dije que ella le mandaba saludos, añadiendo que me había comentado de que si quería, al salir por la noche, subiera a casa a visitarnos. Como le vi interesado, le dije que a la hora de salida, bajaría para previamente tomar algo y llevarle a casa.


Las once de la noche, sorbía de la copa que me sirvió. El relevo llegó a tiempo y tras despedirse de sus compañeros me siguió a casa.


Maijo en la sala, abrigada con un jersey de cuello alto. La falda larga cubriendo el resto. Entramos en casa y charló con ella interesándose por su salud. Mi esposa de manera pícara, como habitual, le dijo que lo que tenía se iría con una buena sudada. Serví unas copas y me senté con ellos en la sala.


Interrumpí la conversación con un comentario hacia Brahim, indicándole que mi mujer, incluso abrigada, estaba tremenda. Él asintió asegurando que siempre lo estaba, tratando con ello de ser amable. Maijo sonreía socarronamente. Unos segundos de silencio hasta que lo rompí diciéndole a él que mi esposa estaba aun mucho mejor sin ropas. No contestó nada. Fue Mai quien añadió que eso era lo que le habían dicho algunos. Nuestras risas hicieron que el chico se relajara un poco, aun así guardaba silencio. Directamente le pregunté si deseaba ver a mi esposa desnuda. Me miró sorprendido ante mi pregunta, sin palabras. Maijo le miraba sonriendo y al verle extrañado ante mi propuesta le dijo que yo estaba hablando muy en serio en ese momento.


El muchacho seguía estancado en el compromiso en que se le había puesto, sin saber como reaccionar o responder a mi pregunta. La cara de mi esposa era todo un panorama de su interior, trataba de mantener la serenidad, pero se le notaba en la mirada tanto su deseo de que contestara afirmativamente como su hilaridad ante la reacción pasiva de Brahim. Unos segundos de silencio antes de que mi mujer diciendo que en realidad, sentía algo de calor, se despojara del jersey para mostrarse mas natural con la blusa de seda que llevaba debajo. Sus senos pegados a la blusa se marcaron perfectamente y sus pezones aun mas, luego tomó la cremallera de la falda, por el lateral donde se sentaba nuestro invitado y la abrió por completo subiéndola hasta la cintura donde tenía su tope, de esa manera su pierna y todo su muslo quedó a la vista también.



Conocíamos que Brahim mantenía una relación con una chica morena también y, que ésta llevaba varias semanas fuera de la isla. Mi esposa de la manera mas natural que pudo, cruzó su pierna recién descubierta sobre la otra, exhibiendo así por completo su muslo desnudo a la vista de todos.


Él trataba de no mirar en exceso hacia mi esposa, mantenía la vista sobre su vaso aunque era evidente que aun de esa manera, sus ojos observaban lo que agradablemente le ofrecía mi señora. Insistí de nuevo en la pregunta realizada diciendo que Maijo ya había empezado a desvestirse. Noté como el muchacho tragaba saliva sin contestar, así que mi mujer le tranquilizó informándole que no pasaba nada, que nada cambiaría en nuestra relación tanto de amistad como de clientes en su trabajo, tratando de calmar la evidente ansiedad de Brahim. Levantó la vista hacia mí como queriendo averiguar si aquello iba realmente en serio. Mi sonrisa se hizo patente y aproveché para decirle con franqueza lo que mi mujer deseaba en esos momentos, al comentarle que Maijo deseaba no sólo mostrarse desnuda, sino que además quería irse a la cama con él.


Los ojos del chico se hicieron aun mas grandes de lo que eran al escucharme. No sabía articular palabra a lo que le decía, como pensando que nada era real. Fue entonces cuando Maijo, a la vista de la situación y aprovechando mi directa propuesta le dijo que lo estaba deseando, preguntándole a continuación si no deseaba tenerla, a esto añadió que estaba mas que dispuesta y además que bajo la ropa que llevaba en ese momento, nada mas tenía puesto.


Tímidamente nuestro invitado balbuceó que siempre se había fijado en ella como mujer. Fue en ese punto cuando mi mujercita le comentó que pensaba necesitaba una ducha relajante, un masaje suave y que, ambas cosas, estaba interesada en proporcionarle. Se levantó del sofá al tiempo que le pedía que la siguiera para decirle donde podría tomar la ducha.


Un poco azorado siguió a mi mujer por el pasillo hasta la habitación principal. Un momento después, mi esposa regresó a mi lado diciéndome que le había dejado en el baño de la habitación, estaba excitada, me besó dándome las gracias y de inmediato regresó a la alcoba. Permanecí sentado, con mi polla totalmente tiesa bajo el pantalón saboreando lo poco que aun quedaba en mi copa.


El aullido de mi mujer en el dormitorio me llamó la atención, me acerqué a comprobar lo que sucedía. Desde la puerta, sin entrar en el cuarto observé el interior. Mi mujer desnuda, sentada en el borde de la cama. Brahím de pié. Su cuerpo recién duchado, aun algo húmedo, totalmente desnudo de frente a mi esposa. Maijo con una expresión de asombro en su cara, sus ojos abiertos y sus manos sosteniendo lo que el muchacho le mostraba en ese momento. Entendí la exclamación de mi mujer al ver el miembro de Brahím. Su polla erecta, gruesa, enorme, dos grandes bolsas colgando debajo, apretados a su escroto, apelmazadas. Ella la sujetaba con ambas manos tratando de acapararla y aun así, sobresalía por encima de ellas, todo el cabezote y un trozo de rabo fuera de sus manos aunque éstas la agarraban una sobre la otra.



Respirando de forma entrecortada, me pidió que observara aquel tremendo pene que tenía delante de ella. El muchacho se movía adelante y atrás tratando de deslizar su polla entre las manos de mi esposa, que se sujetaba a ella como una posesa. La vi acercarse aun mas a aquel soberbio cipote y como su lengua salía de su boca para posarse sobre el enorme cabezón. Lo lamió golosa, recorriéndolo alrededor, repitiendo una y otra vez la acción. Se separaba un poco y volvía a pasar su lengua por la descubierta piel del glande de Brahím, masajeaba el resto de la polla con sus manos al mismo tiempo. Sonriendo le pregunté si pensaba que podría caberle toda dentro. Me miró con los ojos muy abiertos sin responderme, ocupada como estaba besando y lamiendo aquella pija. El chico no decía nada, sólo recibía con agrado las caricias de mi mujer, moviéndose continuamente con suavidad para que ella continuara con lo que hacía.


Abrió la boca y la acogió dentro. La chupó despacio, mamando con delicadeza, sólo entonces Brahím gimió de gusto al sentir los labios de Maijo que trató de hacer entrar en su boca el máximo que pudo de carne. Se lanzó a chupar de forma frenética, la dejaba salir por completo, para maravillarse ante la proporción y, de nuevo la metía entre sus labios para saborearla. Había visto en repetidas ocasiones a mi mujer chupando polla, pero aquella, desde luego, parecía encantarla.


Brahím resoplaba de gusto y solicitaba que continuara mamándosela, a lo que Maijo respondía con renovados bríos. Se la pasaba por la cara, golosa, la olisqueaba y volvía a chupar aquel trozo. Sus dedos jugueteaban cariñosamente con los dos huevos. Me decía cuando tenía oportunidad que estaba excitadísima y totalmente empapada, sin abandonar demasiado rato el sabor de la tranca del chico.


Escuché a Brahím decirle a mi mujer que quería comerle el coño. Ella le permitió tumbarse en nuestra cama. Se subió sobre él, en sentido contrario y abierta de piernas le plantó su mojado conejito en la cara mientras volvió a apoderarse de su rabo tieso para continuar mamando. Las manos de él la agarraban por los muslos, abriéndolos para facilitarse la labor. Se fundieron en un sesenta y nueve magistral, los gemidos de mi esposa, aun con su polla en la boca, eran audibles. Los labios de él la recorrían y su lengua la exploraba interiormente. Mi mujer se agitaba sintiendo como le metía la lengua en el chocho con movimientos rápidos, casi la estaba follando así. Por mi parte me acariciaba sobre el pantalón observando lo que sucedía sobre la cama de matrimonio. Los dedos de él la penetraban durante segundos para luego volver a meter la lengua dentro, lo repetía de continuo. Le cogió la pipa entre sus labios y tiró de ella. Mi mujer explotó. Se corrió como una perrita, entre grititos de placer y soplidos suaves mientras él, continuaba chupando su clítoris con dos dedos dentro del abierto higo de mi esposa.


Maijo se levantó velozmente, se tumbó en la cama, totalmente abierta de piernas, solicitando que la montara. Brahím se metió entre sus muslos, sujetando el enorme trozo con una mano, lo pasó repetidas veces por encima del coño y, mirándome me dijo que con mi permiso, luego, sin mas, colocó su hinchado cabezón en la entrada del túnel de mi mujercita y presionó. Vi como entraba, como desaparecía lentamente dentro de ella, que abría la boca, sintiendo la dilatación a la que la sometía. Poco a poco la fue hundiendo hasta que mi mujer le frenó. Aun quedaba algo de polla fuera de ella, pero había alcanzado el final del pasillo. Sus piernas dobladas hacia atrás para recibirle, sus manos indicando donde debía detenerse al ensartarla, gimiendo como una zorra mientras Brahím le metía todo lo que podía. Me coloqué a los pies de la cama, mi esposa toda abierta, él arqueado sobre ella, su polla iba y venía dentro de mi mujer. Veía con claridad como al retirarse, sacaba los labios de su vagina pegados a su tronco para luego volver a hundirlos al penetrar de nuevo. No estaba usando condón, se la follaba al natural, de todas maneras, los míos no le habrían servido de nada porque ni de lejos llegaba al calibre del muchacho.


Mi esposa estaba recibiendo una soberbia polla y la estaba disfrutando como una loca. Gritaba de gusto aunque en ocasiones se quejara cuando él, llevado del ímpetu, trataba de entrar mas de lo que ella aceptaba, aunque insistía en que continuara dándole de la manera en que lo hacía. Se corrió de nuevo gritando entre espasmos. Le informé de que como sospechábamos, no le cabía entera, a lo que ella contestó que aun así le encantaba muchísimo. Por su parte, Brahím, continuaba metiendo y sacando su pollón del cuerpo de mi mujer, mojándose en sus fluidos, disfrutándola sin miramiento alguno. Fue entonces cuando le dije a mi hembra que, ahora quizás, sería el momento oportuno para que le ofreciera el culo. Conocía el deseo expreso de sentirle por todos sus agujeros y sabía que se había preparado para ello previamente.


Me dijo que estaba dispuesta a dejarse dar por atrás, pero, que me necesitaba debajo de ella cuando se colocara a cuatro patas, para que le comiera el chocho mientras le dieran polla. Acepté la propuesta, naturalmente, lo estaba deseando incluso porque sabía que así tendría una visión completa de la follada.


Les vi separarse y como ella tomaba, de la mesilla de noche, la crema que de forma inmediata, entregó al chico para que la untara. Se arrodilló en la cama y luego se apoyó en sus manos, ofreciendo toda su zona mas íntima a Brahím. Me colé bajo ella observando de cerca sus pezones como piedras, que aproveché para lamer y chupar.



A cuatro patas, con sus cuartos traseros alzados, separadas sus piernas, su coño perlado de su propio jugo, los dedos de su acompañante sexual untando con la vaselina la entrada trasera de mi esposa. De espalda sobre la cama me desplacé hasta el lugar adecuado. La polla totalmente tiesa de Brahím allí mismo, apuntando erguida hacia arriba, sus huevos colgando bajo ella, se notaban repletos. Noté las manos de Maijo que abrían mi bragueta.


Brahím preguntó si estaba preparada y mi esposa sin dudar le pidió que se metiera en ella. Le observé como enfilaba aquel trozo erecto hacia el culo de mi esposa. Presionó un instante mientras Maijo hacía fuerza para dilatarse y permitir un mejor acceso. La escuché embelesado pedirle que entrara despacio.


El cabezón hinchado se hizo hueco entre las nalgas de mi mujer y, poco a poco, fue desapareciendo todo el resto de manguera. El gemido de Maijo fue ronco y largo, pero el cuarto de metro de Brahím entró por completo en el culo de ella. Sus huevos hicieron tope en la misma breva de mi mujer cuando le espetó por completo todo su rabo en el culo. Se retiró hasta la mitad aproximadamente y volvió a entrar entero de nuevo entre los gemidos de mi mujercita.


Acerqué mis labios al chocho de Maijo que me recibió a gusto, se movía al ritmo que le marcaba la polla de su enculador. Ahora le daba rápido, ya bien dilatado el canal trasero, jadeaba como una alocada, me chupaba la polla, ya al descubierto mientras sentía mi lengua saboreando su coño totalmente abierto. Los huevos de él me daban en la frente, entre mis cuernos, cada vez que se la metía entera, chocando sus cuerpos en cada embate. Brahím resoplaba mientras Maijo a veces entre quejidos, jadeos, gemidos y chasquidos de su boca al mamar mi pene, entonaban un cántico extraño pero placentero a mis oídos, que no paraba de chupar aquel chocho jugoso.


Mi zorrita gimió profundamente antes de entre gritos confirmarnos a ambos que la alcanzaba un nuevo orgasmo, chillando que se corría me inundó la boca con su zumo delicioso, mientras que su follador la ensartaba aun mas rápido y profundo. Me jalaba de la polla como poseída por no se que ímpetu, quizás para acallar sus gritos escandalosos, mientras recibía las embestidas de aquella pollaza del moreno que se la estaba agenciando. Los golpes de los huevos en mi frente eran frenéticos también, lo que indicaba que el culo de mi mujer estaba casi de continuo repleto de verga negra.


Los bufidos de Brahím se hicieron oír claramente, nalgueando a mi mujer, incrustado a tope en su culo, metiéndosela por completo y diciendo a la vez que estaba a punto de darle toda su leche en ese canal donde estaba. Mi mujer entre sollozos le decía que se la diera, casi insistía en ello, mientras que yo continuaba chupando sus zumos que aun destilaban de su delicioso higo.


Se corrió gritando, diciendo a mi mujer que tomara toda su corrida, empujando con ganas dentro del estrecho ano de Maijo. Descargando su leche mientras ella también gritaba recibiendo el líquido caliente. Cuando vi como salía toda la manguera del muchacho, me alcé por detrás de mi esposa. Tenía el culo dilatado, abierto de tanta carne que le había metido el negro, enrojecido, se notaba la leche dentro, no había necesidad de hacer fuerza para dilatar y verla. Me corrí como un cabrón viendo todo el canal de mi esposa lleno de aquella cantidad de leche entregada por nuestra visita.


Casi tuvo que arrastrarse al baño. Sentada en la taza del inodoro, aunque se había preparado, la cantidad de lefa, le sirvió casi de purgante nuevo. Desnuda, abierta de piernas, las manos apoyadas en la propia taza, expulsando de su culo el esperma pegajoso que le había dejado dentro. La miré mientras lavaba mi propia polla recién corrida con la hermosa visión de sus dos hoyos abiertos a presión.


Brahím es uno de los usuales que siguen tirándose a mi mujer...



Mi esposa me hizo cornudo

 



Llevar 11 años de casados es un tiempo bastante largo de rutinas y problemas, aún así mi bella esposa, una rubia de caderas insinuantes y piernas perfectas, siempre ha estado ahí para mi; todo empezó un día en medio de una relación sexual con ella, me contó aventuras antes de casarse conmigo, noté que me excitaban sus historias, así que muy delicadamente le propuse que hiciéramos intercambio de parejas a lo que ella rotundamente le dijo No!!! Quise ser insistente y en medio de un viaje mío por teléfono le conté que había tenido relaciones bisexuales antes y durante el matrimonio, para mi sorpresa ella abrió un poco más la mente. Regresé del viaje pasó un tiempo más y yo le insistí al tema, aceptó tener encuentros con parejas, me puse en la tarea abrí una cuenta de twitter ahí busque perfiles de parejas, y puse varias fotos y twitts de nuestros deseos y fantasías, que hasta ese momento, eran más míos que de ella.



Un día me contacto por DM un señor muy amable que había visto mi perfil y que quería conocernos personalmente, a decir verdad no era el unico, muchos me escribieron, pero nunca concreté nada con nadie, pero este señor me dijo cosas que me llamaron la atención así que intercambiamos teléfonos, me dijo que estaba en la ciudad y que nos invitaba a una cena, a estas alturas no le había dicho nada a mi esposa, y no sabía cómo hacerlo, quería sorprenderla le dije que era un amigo de Bogotá que estaba de visita y quería conocerla, creo que ella sospechó de que se trataba, pero aún así con muchos nervios y expectativas asistimos a la cita, fue en un hotel hermoso en la ciudad con un muy buen restaurante, llegamos estaba el ahí, esperándonos cuando se presentó, mucho gusto Juan, luego Juan nos contó que esperaba una mujer más recatada y de lentes, pero mi esposa llegó despanpanante, unos tacones que le hacen ver sus piernas delineadas un jean ajustado y una blusa escotada, una cabellera castaña hasta la cintura y una sonrisa que ilumina cualquier habitación. Empezamos la cena yo me senté al lado de ella, Juan frente a nosotros, pude ver la coquetería fina de mi esposa que en ese momento debía saber ya de que se trataba.



Juan es un hombre culto y bien hablado, mi esposa no se queda atrás así que los tres tuvimos una cena muy amena. Juan nos invitó a su suite, pude ver un cruce de miradas de ellos cosa que ya me puso a mil, llegamos esta vez lo dejé sentarse al lado de él, y ni corto ni perezoso puso su mano sobre la pierna, ella no se sintió incomoda, así que dije ya esta, podemos avanzar, con la excusa de ir al baño, me levante y cuando volví se estaban besando, tengo que decir que fue impactante, pero absolutamente excitante, inmediatamente me uní al beso, nos levantamos nos acercamos a la cama y entre los dos la desnudamos yo le quite la blusa y sus pechos parecían dos manzanas duras con pezones erectos, le bajé el pantalón y su tanga hilo dental negra resaltaba con su abdomen planoy su culo parado, el la besaba mientras yo le quitaba la ropa, baje su tanga la acerque a la cama, abrí sus piernas y su vagina deliciosa abierta, se la ofrecí a Juan para que degustara todos los jugos que pudiera sacarle, por primera vez vi como se comían la puchita de mi mujer y lo mejor, como lo disfrutaba, ella se sentó en su cara, cosa que nunca había hecho conmigo, luego se sentó en su verga, y su gemido casi me hace eyacular sin tocarme, cabalgó por largos minutos y oía y sentía como se venía a chorros, su pecho se enrojecía, y Juan le descargó su virilidad, luego la tomé yo, y aun con su vagina palpitando chupe sus jugos mezclados con los de Juan, luego la penetre y descargue toda mi excitación despues de semejante espectáculo. Descansamos tengo que reconocer que Juan un hombre de casi 43 años y con apariencia delgado es un toro, así que se repuso más rápido que yo, esta vez él la dominó, la puso en cuatro, se le acostó encima, le chupaba sus senos espectaculares, ella contenta me miraba buscando la aprobación mía y yo solo le susurraba: "te amo" ella entendía y se entrego totalmente en este juego duramos poco menos de 3 horas, casi todas de Juan, la Cereza del pastel fue al final cuando decidió metersela por el culo, fue tan delicioso que puedo sentir mi ereccion al escribir estas palabras. Juan no es de la ciudad así que Mile y yo mantuvimos el contacto con él, nos seguimos hablando creamos un grupo de whatsapp, y ahí compartimos morbo y recuerdos, Mile los días siguientes al encuentro despertó una excitación permanente casi de ninfomana, tanto así que ya yo físicamente no podía complacerla, se había despertado algo en ella que ya nunca más se va a apagar. 



En un segundo encuentro fue menos romántico porque no hubo cena, fuimos directo al hotel porque Juan y nosotros teníamos agendas a tope, así que a lo que vinimos, ese día ella llevó una lencería espectacular, obviamente más preparada, Sexo oral de ambos hacia ella, Juan la dominó otra vez y el se lo hizo 3 veces y igual, es decir ella lo hizo 6 veces estaba extasiada de tanto orgasmo, pero la razón por la que escribo esto, es por el tercer encuentro pues pasé de querer tener fantasías a convertirme en un hombre que le gusta que claven a su mujer. Juan me invitó a unas vacaciones con mis hij@s y Mile, nos dió estadías todo pago, un gran detalle; ese fin de semana iba estar él en ésa ciudad una noche, así que me propuso salir con ella a solas, lo pensé mucho pero excitado accedí, llegamos nos atendieron muy, bien y Mile se preparó para encontrarse con él ésa misma noche, le elegí hasta la tanguita que se iba poner un vestido enteriso ajustado a su cuerpo unos tacones altos que le levantaban la cola que detiene tráfico y sin brasiere, Juan me escribió ya voy llegando, el corazón se me aceleró, la despedí, y lo que voy a narrar ahora son partes de lo que ella me contó, se subió al carro Juan como siempre un caballero, con un detalle para cada ocasión, le plantó un beso, la llevo a un apartamento, allá le ofreció de beber, se entonaron bailaron, me hicieron una video llamada mientras ella lo besaba y vi como ella empezó a chuparsela, el me hizo un ademan con su mano y una cara de "adiós esta noche tu esposa es mía" se amaron, él la desnudó, la puso en el balcón mientras metía sus dedos, yo que la conozco se que eso la puso a mil, se entregaron ambos, ella encima de él apretó su cuello mientras tenía su enésimo orgasmo, Juan le preguntó que donde quería que se corriera a lo que Mile le dijo : "En mi boca" cuando ella me contó eso no podía yo de la excitación, a veces ella duda que me excite tanto, lo hicieron dos veces y como siempre Juan le come su culito, y no lo culpo ese culo divino está delicioso. Esa noche entendí que mi esposa no es mía es de quien quiera ella tener y que esto es un nuevo nivel de amor y confianza, con muchas confusas entendí que este es nuestro nuevo estilo de vida, y que me gusta ser cuckold. Atentos para mas historias y aun más detalles. Bienvenidos.