Mis primeros pasos para convertirme en una Hotwife

 




Si todavía no me conoces y apenas este es el primer relato que lees mío, te sugiero que leas los otros relatos para que puedas entender de lo que voy a vivir, se pudiera decir que este sería la tercer parte de no sé cuántos relatos más que compartiré.


A estas alturas de mi vida, ya le fui infiel a mi esposo y él ya lo sabe, pero lo más sorprendente es que a él le gusto que me acostara con otro.


Mi esposo me confeso que le excito que me acostara con otro, y me pidió que la próxima vez él quiere estar presente cuando ocurra. Cuando me dijo eso no supe como tomarlo, acaso me estaba poniendo a prueba o realmente quería que me acostara con otro frente a él.


Al parecer es una fantasía muy común de los hombres casados que ya tienen muchos años con su pareja, nunca había escuchado sobre ello, cuando mucho se sobre los intercambios de parejas los tan mencionados swingers, pero mi esposo me explico que no es nada parecido a los Swingers lo que quiere para nosotros, me aclaro que la esposa puede tener relaciones con quien ellos decidan y el marido se excita al verla como goza ella sexualmente y que él se mantiene fiel, les llaman Hotwife y cuckold.


Tanta información en internet, tantos videos de Hotwives y cuckolds, tantos foros sobre el tema, que decidimos crean un perfil en twitter para comenzar a buscar amantes o más bien singles, corneadores, bulls, etc. que así les llaman a los chicos que atienden a las hotwives.


Les podría dejar mi Twitter pero no quiero cometer el mismo error que en el primer relato, ya que si este se va a volver nuestro estilo de vida lo quiero mantener lo más privado posible, ya que la sociedad en la que vivimos no está preparada para la liberación sexual de la mujer.


Nos topamos con que hay muchas parejas que buscan lo mismo que nosotros, es un mundo liberal donde hay de todo, parejas que buscan chicos, parejas que buscan chicas, parejas que buscan parejas, etc.


Lo primero fue crear un correo falso para abrir la cuente de Twitter y decidir que nombres nos pondríamos, especificar muy bien que buscábamos e hicimos una sesión de fotos para ir publicándolas poco a poco.


Después de crear nuestro perfil y en cuestión de horas nos llegaron docenas de mensajes, la mayoría de hombres y una que otra pareja. Me dispuse a leer los mensajes y OMG…


¿A alguno le funciona escribirles a las mujeres puras vulgaridades? ¿Piensan que con eso las van a conquistar? ¿Quién les dijo que las faltas de ortografía eran atractivas? Y por supuesto no faltan los que mandaron foto de su pene, si buscara penes para eso está mi dildo que es más grande y grueso.


Voy a ser tan directa y sincera como pueda, hay cada hombre que me van a permitir la expresión pero feo a madres! Una busca hacer cómplices no caridad, mínimo deben de estar algo atractivos y ya luego con la conversación convencerla a una.


Me desilusione al principio al toparme con cada patán, que al parecer me quieren enamorar jajaja ingenuos! Mi esposo y yo estábamos buscando chicos para acostarme con ellos, puro encuentro sexual, pero al parecer al toparse con una mujer tan centrada en lo que quiere y sexualmente segura se asustan al no saber cómo tratarme.


Quiero un hombre que me coja fuerte y duro, nada de caricias ni cogerme con ternura para eso está mi esposo. No busco romanticismo tan solo sexo casual, acaso es mucho pedir eso!


Descartamos muchísimos, por feos, por vulgares, por no saber cómo dirigirse a una, por pitos-chicos, por no saber su papel como single, por querer apoyarme económicamente jajaja (es verdad se los juro), por querer enamorarme, por pensar que mi esposo no es lo suficientemente hombre como para complacerme (ilusos! si supieran las cogidas que me da), por ignorante (y no saber lo que es una Hotwife), por eso y muchas cosas más.


Me sobran dedos de una sola mano para enumerar los perfiles de chicos que me llamaron la atención.


No les voy a mentir a pesar de tantos que descarte me excitaba la situación, esa sensación de una nueva pareja sexual nos calentaba mucho a ambos, tanto así que me masturbo pensando en ello, y cuando cogemos mi esposo y yo lo hacemos con una mayor intensidad, me imagino que el pene de mi esposo es el de otro chico y me excito muchísimo, me dejo llevar por las cosas que me dice, el cómo me cogerían y la situación de tan solo imaginarlo me provoca que tenga orgasmos más intensos.


Buenos hasta aquí les dejo mi relato, espero y mi próximo relato ya sea contándoles mi primer experiencia como Hotwife.

Aprovechada en un club Swinger

 




Ya tenía tiempo convenciendo a mi novia de que fuéramos a un bar swinger. Ella tiene 27 años y yo 32. Le había contado que me gusta ver y que me encantaría ver como se la coge alguien más.


Después de haberle platicado a cerca de ello finalmente nos decidimos a ir a uno en el centro.


Se arregló bonito y se veía deliciosa. Traía una falda pegadita, se puso una tanguita negra y unos tacones negros. Llegamos y era un lugar no muy agradable en donde la mayoría de las personas que había ahí eran señores de entre 40 y 50 años, sucios, etc. Se veía que era un lugar en donde no exigían tanto en cuanto la apariencia pues era un lugar ubicado en una vecindad.


Al entrar, de inmediato nos dimos cuenta las miradas que se fijaron en ella. Parecía que nunca había ido alguien tan hermosa y rica como ella a ese lugar porque nunca la dejaron de ver aún en mi cara y descaradamente.


Elegimos una mesa en un rincón y empezamos a ver el ambiente. Todos estaban sentados, viendo pasar a la gente, escaneando unos a otros y, la mayoría, seguía fijando su mirada en mi novia.


Me pare por unas cervezas para ir ambientándonos y le dije que me esperara ahí sentada. A lo lejos vi como varios se le acercaban para invitarla a bailar pero ella les decía que no. Volví con las cervezas y empezamos a tomar tranquilamente. Un par de valientes se acercaron a preguntar si podían sentarse con nosotros pero a todos les dije que no, que se fueran. Una pareja de unos 50 años aproximadamente nos preguntó si íbamos a ver o solo a interactuar pero sólo de verlos me dieron hueva a lo que tajantemente les dije: "sólo a ver".


La música se puso en lo alto, seguimos tomando pero ahora cambié por tequila en vez de cerveza. Yo quería verla sumisa y flojita para que hiciera lo que yo le dijera con quien yo le dijera.


Varias veces se paró al baño y solo veía como las miradas la seguían, ella también se daba cuenta y eso le gustaba; jugar con ellos y ver lo que nunca podrán tener entre sus manos... o sí?


Minutos después, ya entonados y con un par de shots encima, un showman de repente tomó el micrófono y propuso un juego.


"Necesito 2 chicas lindas y 5 afortunados que pasen al frente".


Le dije, "pasa y hazme ver de qué eres capaz".




Se levantó y pasó al frente. Muchos de los presentes no podían creer que la más rica del bar pasara. La otra chica era una chica promedio sin nada llamativo, solo delgada y con minifalda.


Los 5 hombres que pasaron eran casi señores, bigotones y feos. Se veía que habían escapado de sus casas y de sus esposas solo con el morbo de ver o tocar alguna chica linda como mi novia... pues parecía que era su noche de suerte.


El juego consistía en que durante 2 minutos que dura la canción podían tocarlas y hacerles lo que quisieran, excepto penetrarlas.


Los tipos parecían lobos viendo a su presa. No podían creer lo que estaba a punto de pasar. En seguida comenzó la música, la cama empezó a girar y sobre ellas se abalanzaron esos 5 tipos desagradables. De inmediato le subieron el vestido, le hicieron a un lado su tanga y fuertemente empezaron a dedearla, tocarle los senos, a besarle el cuello, etc. Estaban locos de lujuria, nunca en su vida habían tenido entre sus manos a una chica de 27 años y también hermosa como ella.


A la otra chica no le dieron tanta importancia, obviamente también la tocaron y gozaron pero todo el club se dio cuenta que la estelar fue mi novia. Terminó la canción pero ninguno se quería alejar, fue ella la que tuvo que pararse porque obviamente todos estaban con la verga a todo lo que da. Cuando volvió le dije "te viste deliciosa entre tantas manos" y era verdad, verla con esa cara de asco pero a la vez de satisfacción sumada al morbo que generó el show hizo que quisiera seguir viéndola y los demás también.


Al bajarse de ese colchón se dirigió hacia nuestra mesa acomodándose la falda y su tanga no pudiendo evitar las miradas morbosas y lascivas de cada uno de los presentes.


Seguimos tomando y el show seguía, dos chicos striptease musculosos salieron de atrás. Se supone que debía pasar a cada mesa a preguntar si alguna chica quería bailar con ellos pero de inmediato se dirigieron hacia la nuestra. Me preguntaron si la dejaba pasar a interactuar pero ella en seguida dijo "si quiero". Mi cara de sorpresa fue evidente porque me di cuenta que el ambiente y, tal vez, el show pasado la había dejado caliente e insatisfecha, con ganas de seguir provocando tal vez no solo a mí, sino a todos los demás, después de todo, estaba en una cueva de lobos a la que todos se querían comer.


Después de afirmar, uno de ellos se la llevó cargando, haciéndola enseñar su panochita a todos. La bajaron en un sillón Kama Sutra ubicado en medio de la pista. La música empezó y ahí estaba parada ella, con los ojos tapados con una banda sin saber qué hacer, solo estaba esperando a que hicieran un movimiento pero no sabía lo que venía. Poco a poco empezaron a besarle el cuello, a tocar sus piernas y bajarle sus prendas. Súbitamente uno de ellos la volteó y sin decir nada, la empinó sobre el sillón, le hizo a un lado la tanga y de un golpe la penetro. No supe si el grito-gemido que emanó fue de placer o dolor o ambos. La cara de todos nosotros los espectadores fue de asombro. Yo no podía creer lo que estos dos estaban haciendo y los demás sólo se imaginaban siendo ellos quienes estuvieran ahí. Poco a poco se acercaban para ver mejor de cerca y admirar su vagina siendo penetrada.


El show no duró mucho, al fin de cuentas creo que solo querían prender a la gente para darle paso a lo que seguía y a lo que todo mundo va, al cuarto obscuro.


De nuevo volvió a la mesa pero esta vez yo le ayudé a ponerse su ropita porque ya se veía mareada y un poco cansada. Le pregunté tocándole su vagina:


Yo: "¿te gustó, amor?"


A lo que ella solo respondió con un "mucho".


Era evidente que aún estaba caliente y yo más.


Le serví otro tequila para que se relajara aún más pues la noche aún no terminaba y yo aún no me venía.


Después de todo el show que dimos, o que más bien, ella dio, nos dirigimos al cuarto obscuro. Las miradas nos siguieron, los muy cínicos casi casi nos siguieron viéndole las nalgas y solo viendo de lejos esperando el momento de que les toque una probadita de ella.


Al llegar vimos a unas parejas que ya habían empezado. Nos sentamos a ver como estaban cogiendo y también para que descansara un poco. Yo ya estaba muy caliente y mi pene ya estaba sacando ese líquido seminal, señal de que ya no puedo contenerlo más. Ahí sentados empecé a besarla rico y cariñosamente, tocando sus senos, pasando mis manos por sus piernas, diciéndole cosas ricas y sucias como:




"No sabes cómo me pones de cachondo, sacas lo peor de mi y solo te quiero ver seguir disfrutando."


Ella me respondió:


"Haz conmigo lo que quieras y con quien quieras, soy tu puta esta noche y a eso vine, a hacer que tengas el mayor placer de tu vida viéndome como abusan de mi".


... (Sin habla)


Ya no supe qué me gustó más... lo que había visto hasta ese momento o lo que me acababa de decir. Sus palabras fueron mágicas y accionaron el freno que tenía puesto.


No esperé más tiempo, no le pregunté, ya había esperado mucho tiempo y ya tenía su permiso. Me bajé el pantalón, saqué mi verga y de su cabello la tomé dirigiendo su cara hacia mi pene erecto. Sus mamadas se hacían escuchar en todo el cuarto, con fuerza la tomé de arriba hacia abajo. Le levanté la falda apretando sus nalgas, los tipos de a lado solo veían mi cara de satisfacción y la manera en que la bajaba hacia mi verga. Se empezaron a frotar el pantalón de una manera cínica viendo el delicioso trasero entre mis manos.


Con la mirada les dije que se acercaran y la disfrutaran conmigo. No lo pensaron, se pusieron atrás de ella viéndole su duro y rico trasero. Al sentir unos dedos que no eran los míos frotando su vagina la hizo dar un pequeño salto de susto o de sorpresa.


Me gustó ver el rostro de los tipos, uno con aspecto y fachas de albañil un poco panzón y el otro un poco más joven e igualmente mal arreglado. Uno de ellos bajó su tanga metiendo su cara entre sus nalgas, eso hizo que diera un fuerte gemido sacando mi pene de su boca para voltearlos a ver.


Me volteó a ver y me preguntó:


"¿Te gusta esto, amor?"


"Mucho" -le respondí.


"Entonces a mi también me encanta" -me dijo.


"Quiero verte flojita y cooperando". Me aparté y le dije al otro tipo que ocupara mi lugar. De inmediato sacó su verga, se acomodó en donde yo estaba sentado y solo se dedicó a disfrutar de su linda boca subiendo y bajando por su asqueroso pene, dando gritos de placer y apretando sus senos fuertemente, como no queriéndolos soltar nunca.


El señor de atrás cuando se sació del sabor de su vagina de inmediato se acomodó, apuntó su pene a la misma y de a poco la empezó a meter.


"No maaames... que rico... que rica está esta chamaca o no? Hijo?" exclamó.


¿O sea que padre e hijo estaban disfrutando a mi novia? Me importó poco porque ella se veía súper rica y excitante al ver a esos dos morbosos pervertidos Haciéndola como querían. No duraron mucho cuando de repente y casi al mismo tiempo acabaron dentro de ella, uno en su vagina y el hijo en su boca.


Había una pareja a lo lejos disfrutando y casi no pudiendo creer lo que estaban viendo.


Volteé a ver al chavo, igualmente feo, moreno y sin ningún chiste y le dije ¿tu gustas?


Con asombro volteó a ver a su novia. "Ve y cógetela, bebé" -ella le dijo. Mi novia apenas se estaba incorporando de la cogida que le metieron padre e hijo hace unos momentos cuando así como así, sintió que alguien más la levantó, la empinó y le empezó a propinar embestidas, una tras otra una tras otra. Eran obvias las ganas con la que se la estaba cogiendo pues su novia no tenía mucho que ofrecer.


Después de unos pocos minutos y sin disimular mucho se vino también él. Nunca había visto su vagina tan llena de mecos y no de los míos.




Ya no podía más, ya había sido disfrutada por muchos el día de hoy, yo estaba casi satisfecho al recordar y ver todo lo que había pasado, solo me faltaba descargar a mi.


Esta vez no quería espectáculo, esta vez la quería solo para mí. La metí casi a empujones a una cabina, ella aún cansada y borracha estaba aún a mi merced. Su vagina ya había sido penetrada muchas veces hoy, su ano ahora era solo mío.


Sin perder mucho el tiempo se lo metí de un golpe. Ella gritó de placer así como yo. No pude evitar decirle mientras la penetraba.


"Que rica te viste hoy amor, estás deliciosas y solo eres mía mía mía..."


Descargué todo lo que había acumulado en la noche, lo estaba guardando y su ano terminé.


Por fin satisfecho nos fuimos, pero espero que se repita...





Encuentro con un inmigrante cubano.

 



Empezaba a hacer frío, amanecía tarde y los días eran cortos. Mi marido trabajaba todo el día, mis hijas estaban en el colegio hasta la 3 de la tarde, yo estaba estudiando francés. Soy casada, una madura con un buen cuerpo para sus 37 años. Mi marido tiene 42. 


Las clases eran aburridísimas, pero se había formado un lindo grupo, éramos todos inmigrantes, nos estábamos adaptando a este nuevo país y a muchos nos estaban pasando la mismas cosas.


Como en todo grupo, uno tiene más afinidad con algunos que con otros, era difícil poder reírnos de las mismas cosas con un chino, o un filipino, pero era mucho más fácil con un peruano, un colombiano o un cubano.


Por momentos uno se olvida que es adulto y te transformas en esa persona que fuiste cuando eras joven. Te divertís con cosas bobas, te haces la linda con los chicos lindos y la graciosa con las chicas de tu grupo.


Un día, y sin buscar nada, me di cuenta que un chico moreno de origen cubano me miraba, me gusto, era algo que no sentía hace mucho, noté que me sonreía e iniciaba conversaciones con migo cada vez que podía, y yo empecé a hacer lo mismo, una de mis amigas me hizo notar que yo le gustaba, a lo que le respondí que no podía ser, él estaba casado y yo también, pero en el fondo yo sabía que algo estaba empezando a pasar. En algunos cursos había que armar grupos, y un día yo le pregunté si quería hacer grupo conmigo. Me gusto ver su cara se sorpresa y alegría a la vez. Cuando salíamos en excursiones siempre caminaba a mi lado y a la hora del lunch compartíamos la mesa. Era una amistad, o al menos eso parecía para el resto de la clase, pero los dos sabíamos que había algo más.


Yo mucho no sabía de él, pero siempre, desde que tengo uso de la razón, cuando conozco a alguien atractivo, me gusta imaginarme como hacen el amor, y esto me llevo a comenzar a fantasear, a imaginarme escenarios y hasta posiciones que haríamos, todo en mi cabeza comenzaba a calentarme, por las noches, en casa, con mi marido hacíamos cosas que antes no hacíamos, en el baño, en la cocina, todo este ratoneo me había vuelto más sexy, más erótica y esto a Jorge le encantaba.


Yo sé que el algo sospechaba, él sabía que algo había cambiado en mi, no era la primera vez que pasábamos por esto.




De novios yo había tenido amantes y él lo sabía, lo loco es que nunca le molesto, por lo contrario, le gustaba, me pedía que le cuente y con detalles, se excitaba imaginándome con otro. Pero ya hablé mucho de él por ahora, volviendo al chico que les estaba contando, su nombre era Juan, solo sé que había llegado hace poco, que era cubano, estaba casado y que era el lindo del curso, rubio y con ojos claros, jajaja, siempre escuché buenas cosas de los cubanos y su acento me encantaba.


Pasaron las semanas y nada cambiaba, algunas bromas, con doble sentido, muy clásico en los latinos que daban pie a risas pícaras y miradas lujuriosas. Una mañana en el descanso entre las clases, con la excusa de buscar un baño, o un café para tomar, nos separamos del grupo y en una escalera escondida, me agarro de la cintura y me beso como hacía mucho no me besaba nadie, nos quedamos ahí unos minutos besándonos apasionadamente, acariciándonos y calentándonos como dos adolescentes. Nos miramos, nos tocamos y nos dijimos cosas que aun hoy me excitan cuando las recuerdo.


Volvimos con el grupo pero esta vez, al final del día lo llevé a su casa, yo estaba muy nerviosa, y supongo que el también, los dos sabíamos lo que estaba por pasar en unos minutos, los dos sabíamos que no estaba bien y esto lo hacía aún más atractivo. Al llegar a su casa, fuimos directo a la habitación, el comenzó a besarme y a desnudarme a la vez. Yo ese día traía botas de invierno, me acosté en la cama y el me las saco, luego yo le saque la remera, lo empecé a besar por el pecho y fui bajando lentamente, desabroché su pantalón y con mis manos busque en su calzoncillo y Encontré lo que quería ,me arrodillé y lo empecé a chuparle ese largo y moreno miembro. 


El me agarraba del pelo, y movía mi cabeza hacia adelante y hacia atrás. Luego fue su turno, me chupo, y lo supo hacer muy bien. Después Me puse en cuatro y al fin lo sentí dentro mío, ese momento es único, especial, es como si lo hubiera deseado durante meses, casi como la primera vez, como decía el, se sentía bien rico, pero el problema era que ninguno había llevado condones, y cuando me pregunto que hacer, le respondí que mejor terminara en mi cola, creo que lo sorprendí, su cara cambio, se acomodó y con tan solo un poco de saliva entro fácilmente, noté que su nivel de exultación subió, y el mío también, empezó a decirme cosas, cosas que nunca había escuchado, con ese acento cubano, cuando termino dentro mío sus movimientos fueron más lentos, más suaves, como que quería disfrutar cada segundo que quedaba, fue mejor de lo que esperaba, fue apasionado, pero dulce y tierno a la vez.


Nos quedamos unos minutos relajados en su cama, la cama donde esa noche dormiría con su mujer, sé que no está bien, pero esto sumo a la situación, le dio ese toque prohibido que hace que las cosas sean mejores. Él se quedó en su casa y yo me fui, a la mía, mientras manejaba sentía su leche salir de mi cola, llegue y pensé en bañarme pero preferí esperar, en un rato llegaba mi marido y tenía algo para contarle, algo que yo sabía le iba a gustar.




Entrevista de Trabajo Caliente con el jefe.

 



El jueves a las 11 am, luego de una larga y tensa espera, por fin tendría mi ansiada entrevista de trabajo en la empresa donde trabaja mi esposo Charly.


La situación de nuestro matrimonio era crítica. Realmente estábamos pasando uno de los peores momentos económicos de la historia. Los gastos fijos se multiplicaban por doquier. Las deudas, el alquiler y la crianza de dos niños pequeños no facilitaban las cosas. El sueldo de mi esposo empezó a quedarnos chico, sobre todo en los últimos días del mes. Con casi 45 años no me es fácil conseguir un buen empleo. Entonces decidí jugar todas mis cartas. Vestirme a tono y cueste lo que cueste ganarme el puesto. Luego de la primera entrevista me sentí muy conforme conmigo misma. Si bien estaba muy nerviosa, la charla fue muy distendida y relajada.


El entrevistador sabía que era la mujer de Charly. De forma cómplice me dio entender que tenía más posibilidades que otras postulantas. Luego de unos días tuve la segunda entrevista, la cual fue ante una serie de responsables de distintos sectores. Al final de la misma se me informó que la vacante de secretaria estaba entre mí y otra joven postulante. Ambas candidatas íbamos a ser entrevistadas por Juan. El cual decidiría quien sería la que se quede con ese puesto. Debía obtener ese puesto a como de lugar. Por tanto decidí dar un giro en mi look y ser mucho más provocativa. Deseché el aburrido pantalón negro por una apretada y corta falda que dejaba ver las curvas de mi cadera. A lo cual le sume unos zapatos con tacos de gran porte. Para maximizar está locura me puse una camisa blanca la cual abotone solo hasta la mitad dejando ver gran parte de mi generoso escote. Ya que mi marido nunca leerá este relato debo confesar que bajo mi falda no llevaba ropa interior. Quedando lista para la guerra.




Fue así como me presenté delante de Juan en su oficina. Sin preámbulos estábamos él y yo solos. Era una persona muy joven. El cual no dejaba de mirarme los senos. Sus ojos libidinosos parecían violarme una y otra vez sobre la silla en la que estaba sentada. Su mirada me recorría de abajo hacia arriba incesantemente. Mientras casi podía suponer que estaba teniendo una erección. Saber que mi cuerpo producía ese efecto comenzaba a excitarme. La entrevista duro menos de 10 min. Donde rápidamente me comunicó que no era la seleccionada para la vacante de secretaria. Una gran desilusión corrió por todo mi cuerpo. El desánimo me invadió por completo. Realmente creí que ese puesto era mío. Miles de preguntas pasaban por mi mente. Juan de modo muy caballeroso se levantó de su silla con el fin de recordarme cordialmente donde era la salida. Casi sin poder asimilar lo que ocurría, entendí que debía irme.


Me levanté de la silla y tomé mi cartera. Quedando de espaldas a Juan casi sin quererlo. El cual rápidamente metió toda su mano bajo mi corta falda manoseándome el trasero. Sus garras se clavaban en mis nalgas, mientras yo permanecía inmóvil. El jefe de mi esposo apretaba mi cola con sus dos manos a la vez que empezaba a besarme el cuello, algo que me calentaba de sobremanera. Sus manos no tenían vergüenza. Una se dirigió directamente a mis senos, más la otra empezó a hurgar en mi intimidad.


La poca ropa que llevaba facilitaba todo este preludio. Hábilmente desabotonó mi camisa para jugar con mis largos pezones los cuales se pusieron duros al instante. Seguramente no era la única ni la primera de las postulantas que iba a tener sexo exprés con Juan es su oficina. Su lengua recorría mi cuello, al ritmo que ya podía sentir una a una sus falanges dentro de mí. Cada vez que me tocaba hacía que me moje más y más. Intentaba comprender como podía regalarme tan fácilmente a un hombre, pero la calentura del momento me nublaba la razón. Rápidamente me giró sobre mi eje y comenzó a besarme. Con la camisa completamente abierta mis pechos se exhibían delante de este. Para que instantes después me tirara sobre su escritorio, dónde caí desparramada. Instintivamente abrí las piernas para que Juan posicionara su rostro a la altura de mi pubis.


Comenzó a hacerme sexo oral, como un animal. Una máquina que solo se dedicaba a darme placer con su lengua. No podía recordar ¿Cuánto hacía que nadie me la chupaba de ese modo? Quizá, Raúl (el mejor amigo de mi esposo, pero eso es otra historia). Cada impacto de lleno de su lengua sobre mi clítoris me llevaba a un clímax sin precedentes haciéndome gozar como nunca en una infidelidad. No tarde mucho en venirme con su habilidad oral, que pude resumir en un grito casi desgarrador que retumbó en las cuatro paredes de esa oficina. Ese fue el momento en que Juan puso mis piernas sobre sus hombros. Rápidamente extrajo su pene de sus pantalones y comenzó a penetrarme sin mediar palabras. Podía sentir su duro cuero, ya que no estaba usando condón. Su pene era por lejos mucho más largo que el de mi esposo.




Me hacía ver las estrellas cuando llegaba a fondo. Mis piernas temblaban. Su calce profundo me dejaba sin aire, pero recuerdo haberle rogado por favor que no se detenga. Su cadera empujaba a fondo todo el venoso aparato dentro de mi ser. Sus genitales rebotaban una y otra vez sobre mis nalgas. Mientras esté me tenía de la cintura remachándome contra el escritorio. Mis pechos saltaban para todos lados por la violencia de sus movimientos. El escritorio parecía estar en medio de un terremoto saltando de aquí a allá. El joven jefe me usaba de una manera rápida y descarada, mientras yo gozaba como una loca con cada uno de sus movimientos.


Me hizo llegar por segunda vez a un orgasmo en menos de 15 minutos algo que en 45 años nunca alguien había logrado. Sus movimientos se volvían más duros y la frecuencia de su respiración iba en aumento. Tomándome de los senos con ambas manos como si fuesen 2 asas me sacudía sin piedad. Desde ese ángulo podía ver en primer plano como él también gozaba mientras me hacía su hembra. La escena era cuasi de una película porno, como esas que miro a escondidas de mi esposo y que tanto me calientan. En medio de su espectacular performance y teniendo su miembro completamente dentro de mí se detuvo para escupir toda su fértil semilla.


Varias oleadas impactaron en lo profundo de mi ser inundando por completo mi canal vaginal hasta hacerlo rebalsar. Intenté limpiarme la entrepierna rápidamente de ese blancuzco y pegajoso líquido con poco éxito. Así que baje mi falda hasta los valores lógicos de una dama, cerré mi camisa como la moral de una digna mujer casada lo indica y me retiré de esa oficina con la frente en alto.


Esa noche ya en mi hogar, tuve sexo con mi esposo varias veces imaginando y deseando que él fuese Juan.



Hoy, hace 6 meses soy secretaria.

Notas calientes de cornudos (Espanol e Ingles)

 

Quotes xxx




























Mi primera vez como "Cornudo" relato real

 

Gracias al whatsapp me sé toda la historia




Mi esposa es joven le llevo 10 años ella tiene 21 y yo 31 pero descubrí que ella desde los 18 ya me hsbía hecho cornudo. Ella es morena clara chaparrita de buenos pechos y un trasero redondito y paradito. Yo soy mas gordito pero con cuerpo mas o menos y me mide mi miembro unos 15 cm.

Descubrí que mi esposa tenía una relación con su ex maestro de prepa, se mandaba mensaje por correo y por celular cuando no había whatsapp se mandaban mensajes tiernos al principio hasta que empezaron a mandarse mensajes de forma mas atrevida hasta que  empezaron a mandarse desnudos y fantasias entre ellos.  

Su ex maestro es fornido de brazos formados y piernas fuertes, su cuerpo es fitness mas o menos y su miembro le mide como 18 cm. Siempre anda con una pulsera de plata y sus lentes oscuros.





Con ello empezaron a salir a escondidas pero no se animaban a hacerlo solo se agasajaban y se manoseaban, así fueron pasando los meses y empezaron ha hacerse sexo oral entre ellos ya se estaban animando a ser mas atrevidos. 


Poco a poco con la entrada del whatsapp fui viendo que ella se mensajeaba durante más tiempo con el profe aunque al principio lo desconocía,