Cuernos en Halloween

 



lo malo de tener una esposa muy sexy y arrecha, es que muchos quieren cogerla y en mi caso mi esposa es una de ellas, ella sabe cómo me calienta cuando otro hombre la mira con deseo y ella se pone inquieta, el día de hallowen, ella se disfrazo de taxista, un traje licrado corto y muy ceñido al cuerpo, medias de malla negras y zapatos de tacón alto, ese color amarillo la hacía ver muy sensual, pues resaltaba sus curvas, después de salir a dar una vuelta por el barrio y llamar la atención de más de uno, nos fuimos a casa de una vecina para hacer una reunión, después de la cena y de acostar a los niños, nos ubicamos en el tercer piso para tomarnos unos tragos y bailar un poco, habían unas 10 personas, entre ellas 2 amigos del esposo de la vecina, sin duda, el atuendo de mi esposa los tenía muy inquietos, la sacaban a bailar constantemente, yo observaba disimuladamente mientras conversaba con los vecinos, casi a la media noche, comenzaron a retirarse los invitados, solo quedaron los vecinos nosotros y uno de los amigos de él,ya bastante entonaditos por el licor, no paso mucho tiempo para que los vecinos mostraran su cansancio, ante lo cual decidimos retirarnos a nuestra casa, Carlos, el amigo del vecino, estaba un poco tomado y como el barrio a esa hora estaba muy solo y era un poco peligroso, mi esposa le dijo que si quería se quedara en nuestra casa mientras amanecía, lo que el agradeció de buen gusto.




ya en la sala, mi esposa colocó música y sirvió algo más de licor, de nuevo Carlos la sacó a bailar, yo me recosté un poco en el sofá mientras bebía, no era difícil notar que mi esposa se sentía muy a gusto bailando con él, por momentos me miraba con esa coquetería que me encanta, yo sabía lo que ella deseaba, estaba arrecha y quería follar con él, entonces la saque a bailar e intencionalmente, coloqué mis manos en su cintura y comencé a subir su vestido, la expresión de Carlos fue evidente, yo sabía que estaba mirando las nalgas de Adriana, mientras bailábamos dimos alguna vueltas hasta quedar muy cerca de él, no fue difícil notar el bulto entre sus piernas, estaba muy excitado y eso puso a mil a mi esposa, cuando termino la canción le preguste al oído, quieres culear con él? ella me abrazo fuerte y me beso, luego dijo, si, me gustaría, está muy bueno, después de casi media hora, fingí estar muy cansado y tomado, le pregunte a Adriana, quiere que nos vayamos a dormir ya? ella me dijo, aún no tengo sueño amor, si quieres ve y descansas un rato, le di un beso y una discreta tocadita en la cuca, me dirigí a la alcoba que queda en frente de la sala, sabía lo que pasaría y me dispuse a espiar entre las cortinas, volvieron a bailar, pero esta vez, Adriana lo abrazo por el cuello y se pego mas a él, Carlos estaba un poco tímido, pues seguro pensaba en la posibilidad que yo saliera del cuarto y los viera bailando así, mi esposa le hablaba muy coqueta y aunque yo no podía escuchar bien lo que le decía, el sonreía, entonces noté que mientras bailaban, ella lo fue acercando a la habitación, por un momento pensé que lo iba a entrar en ella, pero solo se quedaron muy cerca a la ventana, entonces entendí porque, mi esposa quería que escuchara lo que hablaban, entonces ella le dijo muy sensualmente, estas muy excitado verdad?, él respondió, huy si, sobre todo desde que tu esposo bailo contigo y te subió el vestido, uuufff me pusiste a mil, ella muy coqueta sonrió y le pregunto y luego que viste?, el suspiró y dijo, huy, esas nalgotas tuyas, ella sonrió de nuevo y le respondió, te gustan?, si, demasiado, contesto el abrazándola más fuerte, entonces Adriana le pregunto mientras dirigía su mirada entre las piernas de él y por eso estas así?, él dijo en tono excitado, huy si y por ese cuerpazo que tienes, entonces Carlos le dijo y tu como estas, ella se mordió los labios y respondió, adivina, de nuevo Carlos suspiro y u poco tímido, comenzó a deslizar su mano por las caderas de Adriana, ella se puso un tanto nerviosa y más cuando él puso a mano entre sus piernas, un gemido salió de su garganta, entonces él un poco sorprendido le dijo, huy mi amor, que mojada estas, que rico, los dedos de Carlos frotaba suavemente la vagina de Adriana que se contorsionaba suavemente, en ese momento, ella colocó una de sus manos entre las piernas de él y comenzó a frotarle la verga por encima del pantalón, ene se momento Carlos la beso apasionadamente, mientras su otra mano se deslizo por atrás de ella hasta alcanzar sus hermosas nalgas, en ese momento, los dos se desinhibieron por completo y empezaron una desaforada fantasía de besos y caricias, muy pronto el vestido de Adriana estaba subido hasta la cintura, ella desabrocho el cinturón del pantalón de Carlos y lo bajo hasta la rodilla, sin mas preámbulos, le bajo los bóxer y comenzó a mamarle la verga de una forma, uuufff, que arrecha estaba, los gemidos de él eran profundos y fuertes, le tomaba con fuerza la cabeza empujándola para que se tragara toda esa verga, cosa que ella hizo al momento, unos minutos después, Carlos la tomo por los brazos y la puso de pie, de un halon, le quito el vestido, Adriana quedo solo con su brasier, un hilo negro muy pequeño, sus medias de malla y los tacones, realmente se veía muy puta así, en ese momento él la alzo tomándola por las nalgas y se la llevó al sofá, en un instante se desnudó y comenzó a besarla por todo lado, sus manos recorrían el cuerpo de Adriana acariciándola con mucha lujuria, no tardo mucho en tener su boca en la vagina de mi esposa, parecía poseído por la forma en que se la chupaba, ella gemía fuerte y se contorsionaba, los dos estaban en una arrechera impresionante, de repente, Carlos se abalanzo sobre Adriana, se metió entre sus piernas y la penetro muy fuerte, ella lanzo un fuerte gemido, se abrazaron y mientras él la penetraba, se besaban desaforadamente, las poses no se hicieron esperar, durante casi una hora, Carlos le dio verga a mi esposa hasta hacerla tener 3 orgasmos, con migo lo máximo fueron 2, sin duda le gustaba mucho la forma en que el la follaba, lo único que no me gusto fue que se la culeo sin condón, aunque ella planifica, no deja de ser un riesgo, de todos modos, la follo como loco y termino llenando de semen sus lindas teticas, entonces cuando ellos estaban relajándose acostados en el sofá muy abrazaditos, yo salí en calzoncillos, la sorpresa de Carlos fue mayúscula, quedó pálido, yo me acerque sonriendo y les dije, como así, hicieron fiesta y no invitaron?, entonces mi esposa abrazo y beso a Carlos, fresco mi amor, todo está bien, él no salía de su asombro, uno minutos después, ya repuesto del susto, nos fuimos a la alcoba y allí dimos rienda suelta a nuestras fantasías hasta que amaneció.

Talkies de hotwifes para cornudos

 






























Mi marido vio mi culo detonado mientras se fue de viaje

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Mi primera vez como cornudo (Relato caliente)

 


Estaba solo en casa cuando ella me contó lo que había hecho con Exequiel después de nuestra discusión. No voy a mentir: apenas escuché su voz narrándome cada movimiento, cada roce, cada gemido, me sentí desbordado de excitación. Era como si yo estuviera allí con ellos, sintiendo el calor, la tensión y la entrega total de mi novia.


Me contó que Exequiel la pasó a buscar en su auto. Mientras manejaban, él le iba tocando las piernas, acercándose cada vez más a su concha. Llegaron a una plaza poco concurrida y estacionaron en una calle sin salida. Exequiel se sentó de costado y le dijo:

—Bueno, empezá, vení y chupa.



Ella se inclinó sobre el asiento del acompañante y empezó a chuparsela, mientras él la sujetaba de la nuca y la elogiaba:

—Sos la mejor chupapija del mundo.




Luego se subió arriba de él, de espaldas, apoyando las manos en el volante, moviendo el culo con fuerza mientras él la penetraba. Después la giró frente a frente, siguió dándole duro, besando su rostro y chupando sus tetas. Incluso cuando él se bajó, ella siguió chupándole la verga de forma descontrolada, y se puso en cuatro con la cabeza contra el asiento trasero, recibiendo penetración por detrás.


En un momento, él le preguntó:

—¿Quién te coge mejor, él o yo?

—Vos —respondió ella sin dudar.


Intentaron meterle la punta en el culo, pero no pudo. Así que la giró otra vez y continuó rompiéndole la concha con fuerza. Cuando estaba por acabar, la sentó, le sacó el preservativo y ella le chupó hasta que le llenó la boca de leche.




Cuando me lo contaba, yo estaba extasiado, imaginando cada detalle, cada gemido, cada movimiento. Le pedí que me contara todo otra vez mientras yo me masturbaba, recreando cada posición, cada gesto, cada palabra. Y cuando llegué al clímax, terminé en su boca, replicando la entrega que ella había dado a Exequiel.


Esa primera experiencia fue como una explosión de deseo y morbo, un momento que nunca voy a olvidar, donde la excitación, la provocación y la entrega total de mi novia me dejaron completamente cautivo.